Samsung obtiene el visto bueno de NVIDIA para suministrar memoria HBM4 en sus próximas aceleradoras de IA
por Manuel NaranjoSamsung cierra un capítulo importante en su relación con NVIDIA. El fabricante surcoreano ha recibido la certificación oficial para suministrar memoria HBM4 destinada a las aceleradoras de próxima generación de la compañía de Jensen Huang, según ha confirmado el propio CEO de NVIDIA en declaraciones públicas. La noticia representa un giro significativo respecto a lo que ocurrió con la generación anterior, cuando Samsung llegó tarde a la certificación de HBM3 y tuvo que ver cómo SK Hynix acaparaba la mayor parte de los contratos de NVIDIA durante ese ciclo, causando un perjuicio económico considerable a la compañía surcoreana en uno de sus segmentos más estratégicos.
El mercado de las aceleradoras de inteligencia artificial mueve decenas de miles de millones de dólares al año, y la memoria de alto ancho de banda es uno de los cuellos de botella más críticos de toda la cadena de suministro. No superar las pruebas de calificación de NVIDIA a tiempo no implica únicamente perder un contrato puntual: supone ceder cuota en uno de los segmentos de mayor crecimiento de toda la industria semiconductora.
Samsung lo vivió de primera mano cuando SK Hynix aprovechó esa ventana para consolidarse como proveedor dominante durante el ciclo de las aceleradoras Blackwell. En esta generación, la situación ha cambiado de manera sustancial.
Los tres grandes fabricantes de memoria, certificados para la plataforma Vera Rubin
Jensen Huang confirmó que Samsung ha superado el proceso de certificación para proveer HBM4 en la plataforma Vera Rubin de NVIDIA. No se trata, sin embargo, de un acuerdo exclusivo. Los tres grandes fabricantes de memoria del mundo han obtenido la validación de NVIDIA para este tipo de chips: Samsung, SK Hynix y Micron están todos certificados y en producción activa. La decisión de trabajar con múltiples proveedores responde a la magnitud de la demanda que generan los sistemas de NVIDIA y a la necesidad de blindar las cadenas de suministro frente a posibles interrupciones.
En el caso de Samsung, la certificación llega después de que la empresa iniciara la producción en masa de chips HBM4 en febrero de este año. El fabricante ha confirmado además que ya está distribuyendo muestras de la variante HBM4E a clientes, una versión mejorada orientada a los sistemas de mayor rendimiento. La disponibilidad simultánea de ambas generaciones permite a Samsung dar respuesta a distintos perfiles de demanda dentro del ecosistema de centros de datos de inteligencia artificial.

En Protenic ya cubrimos en detalle cómo Samsung y NVIDIA preparaban posiciones en la carrera por la memoria HBM4 para los servidores Vera Rubin, con la memoria HBM4 alcanzando velocidades de hasta 11,7 Gbps por pin y la HBM4E apuntando a 4 TB/s de ancho de banda en su variante más avanzada.
La plataforma Vera Rubin es el próximo gran lanzamiento de NVIDIA para inteligencia artificial, y la elección de proveedores de HBM4 tiene implicaciones directas tanto en el rendimiento de los aceleradores como en la capacidad de escalar la producción a tiempo. NVIDIA, como mayor proveedor mundial de hardware de IA, coloca pedidos de memoria que se miden en decenas de miles de millones de dólares, y cada uno de sus socios certificados aspira a una porción significativa de ese volumen total.
NVIDIA y Samsung amplían su colaboración más allá de la memoria
La certificación HBM4 no es el único movimiento reciente que acerca a ambas compañías. Jensen Huang se reunió esta semana con el responsable de la división de foundry de Samsung, quien confirmó que los dos gigantes están avanzando en su colaboración en productos semiconductores de próxima generación. La reunión pone de relieve que la relación entre NVIDIA y Samsung va más allá de la compraventa de memoria y se adentra en el terreno del desarrollo y fabricación conjunta de chips a medida para los sistemas más exigentes del mercado.
NVIDIA necesita suministros masivos de memoria de alto rendimiento para alimentar una plataforma Vera Rubin que se perfila como uno de los lanzamientos más relevantes del sector en el corto plazo. Samsung, por su parte, necesita demostrar que puede ofrecer no solo volumen, sino fiabilidad sostenida bajo cargas extremas durante periodos prolongados.
La producción en masa iniciada en febrero, junto con el envío de muestras HBM4E a clientes estratégicos, son señales concretas de que la compañía surcoreana no llega tarde a la cita en esta generación.
Que los tres principales fabricantes estén certificados simultáneamente sugiere que NVIDIA ha consolidado una estrategia de múltiples proveedores que reduce su dependencia de un único socio, algo que también puede resultar beneficioso en términos de precios y continuidad del suministro a largo plazo.
Con la certificación confirmada y la producción en marcha, Samsung tiene por delante el reto de escalar volumen sin comprometer rendimiento ni calidad, algo que en el segmento de la IA de centros de datos no admite margen de error. Los próximos trimestres revelarán qué porcentaje del suministro total de HBM4 para Vera Rubin acaba traduciéndose en ingresos reales para cada uno de los tres proveedores certificados.
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